Es ciertamente habitual dar un gran valor patrimonial, y tal vez turístico,
a muchos de los monumentos más emblemáticos de una ciudad, como es el cas de la
conocida basílica de Santa María del Mar. No obstante, este valor se fundamenta
en una tradición adquirida y, en muchos casos, una buena parte de estos monumentos
carecen de estudios contemporáneos que permitan avanzar en el conocimiento físico,
histórico y estructural del propio edificio y que al mismo tiempo faciliten su mantenimiento
y restauración. El año 2008 un equipo integrado por diferentes investigadores
(ingenieros, restauradores, arqueólogos e historiadores) con el soporte de la Dirección General
del Patrimonio Cultural de la
Generalitat de Cataluña, realizó un voluminoso estudio sobre
el estado del edificio. Estas investigaciones proporcionaron nuevas y sorprendentes
evidencias de lo que había sido el proceso constructivo de Santa María del Mar,
al tiempo que van a permitir entender su funcionamiento estructural y sus
necesidades de restauración.